miércoles, 27 de enero de 2010

Alguien

Oh vamos, ¿acaso no (me encanta utilizar el “oh vamos, ¿acaso no…?) has probado nunca el amargo sabor de la desesperación? Del anhelo, de la injusticia, del deseo… Claro que sí, y deja un regusto extraño, pero que siempre merece la pena repetir. O al menos eso parece. Nunca escarmientas, siempre quieres más. Siempre tienes ansia por conocer el siguiente recoveco, dónde encontrarás el siguiente punto en común, la siguiente risa nerviosa, el siguiente comentario paródico basado en algo que te morías por exteriorizar…

Y no, no es por una persona, o sí (claro que lo es, a veces), puede ser por un sentimiento, o por un grupo de personas, por alguien con quien te cruzas por la calle, con quien misteriosamente compartes la manera de atarte los cordones, de enrollar los auriculares del mp3, o simplemente un autor literario o el champú.

Alguien que discrepa de tus ideas, que las echa por tierra, y así te hace poner los pies sobre ella, te ayuda a relativizar y a darle la vuelta a tus pensamientos. Te comprende, te intriga, te ofrece la dosis justa de misterio, te incita a soñar, a divagar, a imaginar. Hace que una sonrisa inunde tu cara de un extremo al otro.

Alguien que se ríe de ti, pero contigo. Alguien que no te presta un paraguas en un día lluvioso; te regala el suyo. Alguien cuya escala de valores ha sido erosionada a base de palos, y no por ello es menos íntegra que en cualquier otro momento. Alguien sagaz, capaz, locuaz, pero no fugaz.

Alguien que deja marca, alguien… que transmite, transporta, transforma. Alguien inherente, coherente, sugerente.

Alguien que realmente merece la pena, de esos que dicen que sólo conoces 5 a lo largo de toda tu vida. Alguien que trastoca tu trasfondo, que coloca tus cachivaches, que ordena tus prioridades de acuerdo con tu estilo, con tu escala, con tu esmero.

Oh vamos, ¿acaso nunca habéis soñado con ser ese alguien para alguien? Yo personalmente, aspiro a que alguien me considere ese alguien.

1 comentario:

  1. el problema que tenemos, es que muchas veces que cuando actuamos como ese alguien, tambien de alguna manera esperamos que sea como nosotros, que sea reciproco...y lo mas facil es que eso te cree alguna que otra sonrisa a golpe de bisturi (mas de las necesarias quiero decir).

    me alegra volverte por aqui de nuevo ;)

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