Thursday, 10 February 2011

Górecki

Porque hasta cierto punto (y hasta casi todos, de hecho) no importa qué hayamos hecho, cuándo lo hayamos hecho, dónde lo hayamos hecho, antes de quién lo hayamos hecho. No importa lo que digamos, lo que pensemos, lo que creamos, lo que creemos... En realidad, en el rasero que sólo algunos saben colocar, no discierno si afortunada o desgraciadamente, en ese rasero que separa las personas de entre la gente, lo único que importa es el porqué. La razón de que tengamos iniciativa, de que sintamos, de que esperemos, de que soñemos. La razón que nos dé pie a tirar la primera pieza de un dominó cuyo fin apenas se ve. La razón que nos hace dar un paso después del otro. La velocidad es lo de menos. Cada uno ha de sentirse cómodo con la propia, y alegrarse de que haya más pies caminando alrededor. Creando caminos que puedan servir como referencia, no como ejemplo. Simplemente dando ideas. Haciendo que el mundo no deje de girar.

Pero para eso suele hacer falta un pequeño empujón... aunque ese sea otro tema.



http://www.youtube.com/watch?v=UPHaNAnG3PQ
http://www.youtube.com/watch?v=kyrSpTkvVsM
http://www.youtube.com/watch?v=8JkY8HOdMg4
http://www.youtube.com/watch?v=qq2IJGl3Y5E
http://www.youtube.com/watch?v=hnhJhhzbpgg

Disfrutemos de toda la libertad que tenemos y de la que aparentamos carecer.

Monday, 8 November 2010

Amen (as seen on Händel's Messiah)

Puedo estar cansado, pero soy infatigable.
Puedo estar atormentado, pero consigo hacer que cualquier tempestad que recorra mi cabeza amaine, si me lo propongo.
Puedo echar fuego por los ojos, y quizás debiera hacerlo, pero soy más feliz manteniéndome en paz.
Puedo incluso cambiar absolutamente todo de mí, pero no serviría de nada.
Puedo parecer inquieto, curioso, impaciente, y es porque lo estoy, porque lo soy.
Puedo tener ganas de mandar todo lejos, muy lejos, y olvidarme para siempre, pero soy de los que piensa que la vida está hecha para no ser fácil. Si lo fuera, además de que todos seríamos iguales, cualquiera podría alcanzar cualquier meta. Yo quiero plantearme la mía y hacer todo lo posible para llegar a ella. Holgado o ahogado, pero mi meta es mía y nadie me la quita.

Podría desempolvar todos los manuales, pero prefiero mezclar instinto e ingenio. Empiezo ya mismo. Empecé hace tiempo. Empiezo con cada nuevo día.

Monday, 9 August 2010

Basta, ya es (auto)suficiente

Recibimos mensajes constantemente. Verbales, gestuales, sonoros, visuales… Constantemente. Pero siempre provienen de alguien a quien importamos, en mayor o menor medida. Siempre. Una caricia, un aviso, un grito, un anuncio, un consejo. Estamos rodeados de ellos, y quizás por estar inmersos en ese mundo comunicativo, a veces olvidamos la circunstancia que rodea al acto. Tendemos a enfadarnos cuando se nos recuerda algo varias veces seguidas, o cuando se nos propone algo aparentemente monótono, o cuando nos señalan algo que es obvio… Quizás olvidamos que la otra persona simplemente está intentando hacernos el camino más fácil, aunque desde luego, lo fácil es perderse en nuestro banal intento de marcar nuestros límites y nuestra independencia, nuestra autosuficiencia hegemónica. Un vano ensayo en casa de cómo nos gustaría jugar fuera, imponiendo, demostrando que tenemos talento, prudencia, memoria, capacidad. Pero es mentira (¿o no?). ¿Somos máquinas? ¿Estamos programados? No sé, es demasiado sencillo caer en ese vórtice de egolatría. Quizás queremos desprendernos cuanto antes de todo aquello que creemos que nos une a nuestros orígenes porque deseamos ser imagen en vez de esencia. Perdemos raudos y veloces la noción de la esencia y a menudo olvidamos que sin ella no somos nada, y que podemos volar poco tiempo con las alas de cera y plumas, el sol de la realidad acecha certero cuanto más nos alejamos de nuestra esencia. Y, ¡ojo!, no estoy diciendo que debamos ceñirnos a nuestros orígenes y responder cabizbajos y complacientes a todo aquello que se nos diga o sugiera o insinúe. Nada más lejos. Como siempre, Aristóteles tenía razón (o eso creo yo), quizás en el punto medio entre dependencia y autosuficiencia se encuentre la virtud. Quizás necesitemos tanto de los demás como de nosotros mismos para crear un avatar que aúne todo lo necesario para sobrevivir en la jungla. Quizás simplemente debamos dejarnos llevar sin olvidar que nuestros pies añoran volar pero necesitan pisar tierra firme con regularidad.

Sunday, 20 June 2010

Lust

Agujetas recorriendo todo mi cuerpo
Y ese incesante aroma evocando tu piel
Desnudo y sin tapujos
Sincero y hasta la extenuación

Monday, 26 April 2010

Conscientia

Nunca es tarde si la dicha es buena. Es lo que todo el mundo dice. Y hasta que no te paras un poco a darle vueltas, a sopesar todo, y te das cuenta de lo relativa que torna cualquier relación, de lo mucho que cuesta construir algo sólido y de lo poco que tarda en caerse si algún cimiento baila por lo que sea (echar culpas nunca nunca es la solución)...

Es extraño, pero no sabría decir cuál es el preciso instante que se encuentra entre que asumes que algo ha pasado, y asimilas que ese mismo algo ha sucedido. Con lo primero simplemente eres consciente de que un cambio se ha producido, pero hasta que no llega ese segundo punto, el verdadero punto álgido, de inflexión, no eres capaz de hacer nada en consecuencia.

Cada sujeto es un mundo, y cada interacción entre dos sujetos, un universo. Es por eso, que cada mundo tiene sus características, su tiempo y su espacio, y es preciso que ambos mundos conozcan la realidad del otro para, precisamente, poder actuar consecuentemente. Quizás estoy desvariando mucho y escribiendo generalidades, pero creo hacerme entender, y me vienen a la cabeza docenas de historias, pasadas, presentes y posiblemente futuras, que concuerden con esto...

Ojalá fuera más fácil... no, ¡qué diablos! Que siga siendo complicado, eso es lo que le da algo de salsa a esta vida. Si no hubiera obstáculos... ¿qué merito tendría seguir adelante? Aprendamos a vivir con lo que toca, no todo va a ser suave y dulce siempre, si hay momentos amargos, ¡adelante! ¡Vívelos y disfruta su esencia tanto como disfrutas la de los buenos momentos!

Sácale jugo a cada minuto que vivas.

Hale, Edu, ya puedes ir aplicándote el cuento.

Tuesday, 6 April 2010

Una de Tólstoi

«Todo estriba en que los hombres creen que hay situaciones en que se puede tratar a los hombres sin amor, y tales situaciones no existen. A las cosas se las puede tratar sin amor: se puede talar árboles, fabricar ladrillos, forjar el hierro sin amor; pero con los hombres no puede hacerse, lo mismo que no se puede tratar a las abejas sin precaución. Así es la característica de las abejas. Si no se las trata como se debe, se las perjudica a ellas y a uno mismo. Igual sucede con los hombres. Y no puede ser de otra forma porque el amor entre ellos es la ley básica. Cierto que el hombre no puede obligarse a amar como a trabajar, pero eso no es motivo para tratar a la gente sin amor, sobre todo si se exige algo de ella. Si no amas a los hombres, permanece quieto -pensaba Nejliúdov, hablándose a sí mismo-, ocúpate de ti, de tus deseos, de lo que quieras, pero no de los hombres. Lo mismo que se puede comer sin perjuicio y con provecho sólo cuando se tiene apetito, así se puede tratar a los hombres con provecho únicamente cuando se siente amor hacia ellos.»

Lev Tólstoi. Resurrección.

Friday, 5 February 2010

Confessions on a mad floor

Dependo de las personas mucho más de lo que me gustaría. Me encanta debatir. Me ponen nervioso aquellos que pasan de todo, y aquellos que se preocupan demasiado por todo. Odio la incomprensión y la falta de escucha y de respeto. Suelen enternecerme hasta llorar escenas cumbre de la cinematografía. Paseo solo y a mis anchas a menudo. Disfruto reencontrando nuevos aspectos en una canción o un libro olvidados. Hablo y hablo y hablo y hablo. Por eso me cuesta tanto comedirme, sobre todo al empezar a conocer a alguien. Soy muy ansioso e impaciente, y quiero, casi necesito, tener la seguridad de que nada va a ir mal, no necesito controlar la situación, pero sí saber que está controlada. Entiendo el amor como un sentimiento puro y libre, que no entiende de restricciones como género, edad, ni ningún otro. Me considero socialista utópico, ateo tirando a aconfesional, liberal, músico frustrado, evolucionista, sociable interesante, clásico pero alternativo, comedido normalmente, sobreprotector, curioso… Odio los prejuicios y los juicios de valor. Me odio cuando caigo en ellos sin darme cuenta. No me gustan los perros, de entrada. Adoro a los gatos. Me encanta escuchar el rumor del agua. Siento predilección por el cierzo. Vainilla, coco, lavanda. Chocolate amargo. Me encanta ducharme con agua fría. Soy extremadamente perezoso, aunque si sé que tengo que hacer algo, aunque sea en última instancia, procuro esmerarme. Intento ser ecléctico y no centrar mis gustos en una única dirección, aunque sienta especial interés por ciertos estilos. Me encanta el arte, la literatura, la paz de cualquier lugar perdido de la mano de Dios, Alá, Buda, Thor, Visnú… Me considero extraño, aunque normal dentro de mi extrañeza. Hay gente que me odia, creo que poca, y no odio a nadie (odiar odiar, lo que se dice odiar, no). Tiendo a exagerar las cualidades de todo aquel que me rodea, y a juzgar para bien demasiado rápido. Me confío demasiado. Nadie es perfecto, empezando por mí (no hace falta que lo jure). Últimamente soy más directo y doy menos rodeos, entiendo que cada cosa ha de llegar en su momento, aunque nunca dejo de soñar, lo cual suele reportar consecuencias negativas. Siempre siempre siempre tengo una canción en la cabeza. Si comienza a rallarme, la traduzco, cambio el orden de las palabras, las cambio por sinónimos, las pronuncio de diversas maneras… Suelo ausentarme a menudo. Me encanta compartir sabiduría. Tanto poder compartir yo, como que compartan conmigo, me llena, es algo indescriptible. Hay gente que creyó conocerme, y jamás llegaron a hacerlo, simplemente porque no quisieron, soy muy transparente con la gente que me lo pide y me demuestra que merece la pena. No escribo regularmente, no cumplo con mis obligaciones regularmente, no hago todo lo que debería. Quiero poder desligarme de todo aquello que me hace ser peor persona, y poder por fin desalinearme. He avanzado muchísimo en los últimos meses. Las gracias ya las he dado, pero jamás terminaré de hacerlo. Me siento libre. Me siento libre. Me siento abierto. Me siento… liberado.